Pin It

sosa

Hasta donde se sabe, la presencia de Carlos Sosa en el IVD, seria ya de días. Su aparición ayer dentro de sus acostumbrados actos de condescendencia, ahora con los familiares de los deportistas fallecidos en el trágico accidente de Atoyac pudiera ser una de las últimas en su calidad de ese Instituto.


Mientras tanto, los comentarios entre entrenadores y deportistas, respecto a su posible sucesor o sucesora se siguen dando, y a aunque muchos especulan de que ninguno de los que hasta ahora se han mencionado, pudiera llegar lo que apuntaría hacia un tercero radicado en la capital del estado.


Pero no se trata de Roberto Velázquez sino de alguien ligado al atletismo, que igualmente ya fue sub director en el llamado ivd.

Pero esto último, es muy difícil que llegue a concretarse, porque aparte de la pésima situación económica que priva en el instituto veracruzano del deporte, a lo que contributó la pésima administración del director anterior, (motivo por el cual, Cuenca, ha regresado a operar como siempre le gustó, entre las sombras, solo que ahora forzosamente),  las aspiraciones de este ex atleta van encaminadas hacia un nivel nacional.


Tampoco es Alejandro Cárdenas, quien dejo una pésima imagen a su paso por la CONADE, por lo que esta mas que quemado y aunque en 2013, durante la entrega del premio estatal del deporte recibió amplios elogios de parte gubernamental, la historia dijo otra cosa y sus antecedentes administrativos lo mandaron a la congeladora, terminando por afiliarse a un obscuro partido de oposición, donde el fracaso fue su premio.

 

atletismo

Por todo esto, en la balanza de los aportes al deporte veracruzano desde luego que habría que inclinarse por quien ya conoce el teje y maneje desde el corazón mismo del instituto del deporte, Raymundo Moral, que hasta ahora no tiene reproche alguno que hacerle a su labor ni tampoco es de los que le cierra la puerta a directivos entrenadores y menos deportistas.


Claro que la última palabra la tiene quien manda desde palacio de gobierno, pero que mejor que en el cierre mismo del sexenio se busque hacerlo con éxito y abonando el terreno para lo que viene en este mismo año, por lo que en este sentido Moral sería la solución.

Hasta donde se sabe ahora, Raymundo Moral, se ha negado a opinar al respecto, ni en pro ni en contra, lo que no sabemos si ha sido un defecto o una virtud.